Mirmecología y nanotecnología aplicadas (en ti) - Biblioteca de Cartago

Lo último...

jueves, 3 de junio de 2021

Mirmecología y nanotecnología aplicadas (en ti)

 ©Lomas Cendon

Las hormigas, así como los humanos en su orden primate, tienen el cerebro más grande del reino en proporción a su masa corporal. Cualquiera diría que eso convierte a la hormiga en el más inteligente de los insectos y se equivocaría: su inmenso cerebro está al servicio de la mente colectiva del hormiguero, lo que André Van Lysebeth llamó overmind. Si sacas a una hormiga del hormiguero y la alejas varios kilómetros, empezará a girar en círculos, se retorcerá en espasmos y morirá en pocos minutos. Parece que hay un lazo sutil de dependencia entre la hormiguita y su colectivo. Durante años se pensó que era exclusivamente químico: cada hormiguero tiene su olor propio; si pones una hormiga en un hormiguero que no es el suyo, será interceptada y rechazada por esa identificación bioquímica, algo parecido a nuestro pasaporte sanitario. Sin embargo, los entomólogos no conseguían entender la misteriosa dependencia psicológica y física de las hormigas sólo a través de las feromonas, hasta que estudiaron la complejidad e importancia de la estridulación, es decir, la vibración que las hormiguitas generan con su cuerpo para comunicar información entre ellas. Forman, con todo rigor, una red social con la que comparten el Big Data de la experiencia de pertenecer a ese hormiguero y, para ello, necesitan emitir y recibir una misma amplitud de onda en la estridulación continua del hormiguero. Si se cambia esa vibración, la hormiga no sólo se muestra en su verdadera estupidez individual, sino que enloquece en soledad y muere.

Nosotros, seres humanos, tenemos más cosas en común con las hormigas que el cabezón. Dicen que somos primates… ¡y qué más nos gustaría que vivir como primates! La verdad es que desde que vivimos como modernos, en los edificios colmenas de vidrio y hormigón de las grandes ciudades, y vamos a trabajar amontonándonos en el metro o los atascos de tráfico, estamos más hermanados con las hormigas que con los simios. ¡Imagina disfrutar de la libertad y variedad sexual del bonobo, o de la salud mental y respiratoria del gorila de las montañas! ¡Olvídate!














No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pages