El secreto de los Buendía, de Sultana Wahnon - Biblioteca de Cartago

Lo último...

domingo, 30 de mayo de 2021

El secreto de los Buendía, de Sultana Wahnon

«Lo único que se me reveló de golpe fueron las “claves definitivas” de la novela, las relativas al pasado judío de la estirpe, lo que me llevó a ver, de forma simultánea, el orden, i.e., la estructura de la novela. Había resuelto así el acertijo o adivinanza que el autor había depositado en la novela, y en consecuencia pude entender la obra como un todo con sentido, sin que los aspectos más inverosímiles del relato constituyeran ya el menor obstáculo para ello.»



Editorial Gedisa

Bienvenidos a Macondo, la tierra prometida. Una frase fácil, si bien inexacta, para presentar la tesis de Sultana Wahnón en El secreto de los Buendía, una obra que se dirige a los miles de lectores y lectoras apasionados por la que es una de las obras cumbre de la literatura universal: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. No es ningún secreto que esta novela del Premio Nobel de Literatura colombiano desata pasiones, pues son muchos los interrogantes, los múltiples niveles de lectura y las incontables hipótesis sobre su significado que levantan los más airados debates. Durante muchos años, sin embargo, el paradigma dominante de la crítica literaria defendía que no había ningún significado oculto que descifrar en la novela, sino que se trataba simplemente de un muy elaborado juego literario, un divertimento del autor en su ejercicio máximo de experimentación estilística.

¿Es acaso posible descifrar la enigmática Cien años de soledad? En la novela, tras muchos intentos frustrados por parte de sus predecesores, Aureliano Babilonia consigue finalmente leer los crípticos pergaminos del gitano Melquíades como si hubieran estado escritos en perfecto castellano. Si García Márquez hubiera concebido su novela a imagen y semejanza de los manuscritos, lo lógico sería que también esta pudiera ser descifrada. Así lo sugirió el propio autor al describirla como una “representación cifrada de la realidad” y como una “adivinanza del mundo”. Este libro es una invitación a descubrir las claves definitivas de Melquíades, con una Sultana Wahnón que hace aquí las veces de Aureliano Babilonia.

Muchos han sido los que han estudiado, comentado y diseccionado la llamada “novela total” de Gabriel García Márquez, desde las primeras impresiones de Reinaldo Arenas como lector privilegiado del manuscrito inédito, hasta el célebre estudio de Mario Vargas Llosa García Márquez: historia de un deicidio (1971), junto con otros textos eruditos de Michel Palencia-Roth, Graciela Maturo, Ricardo Gullón, Olga Carreras González o Jacques Joset, entre otros. Sultana Wahnón contrasta en su libro las aportaciones de estos expertos literarios para argumentar su tesis, que afirma le llegó casi en forma de epifanía: la del origen judío de la familia Buendía. Al exponer nuevos argumentos en favor de su hipótesis, la autora se ocupa aquí por primera vez de los aspectos más propiamente estéticos de la obra: lenguaje y trama. Su intención ha sido poner de manifiesto la estrecha correlación entre sentido y forma que caracterizaría a Cien años de soledad, una novela mucho más intelectual y contemporánea de lo que se ha venido suponiendo. Podemos identificar los siguientes puntos fuertes de El secreto de los Buendía:

*Indagación en la estructura y la significación profunda de la novela. Se reconstruye la poética del autor: sus ideas sobre el cuento, la novela, sus modelos literarios, etc.

*Se establecen dos grandes modelos para la novela: la Biblia y la narrativa de Kafka – influencia contemporánea más determinante y menos estudiada que la de William Faulkner.

*El análisis detenido de las técnicas narrativas y las imágenes irracionales de la novela permite defender la tesis de que García Márquez construyó su novela en torno a un secreto o enigma situado en el pasado de la familia: los antepasados de José Arcadio y Úrsula llegaron a América huyendo de la Inquisición.

*Presta una especial atención al personaje del presunto gitano Melquíades, autor de unos Manuscritos que son caracterizados como “literatura enigmática” y con los que la novela mantiene una relación especular.

*Por lo mismo, y dado que los Manuscritos son descifrados por Aureliano Babilonia, este libro defiende que la gran originalidad de García Márquez como escritor consistió en construir una estructura insólita en su momento histórico.

Sultana Wahnon



El índice alude, sin margen de error, a cada una de las líneas argumentativas de la autora:

1. Como la Biblia - Wahnón expone su tesis con los primeros ejemplos de secretismo y simbología, referencias bíblicas y correspondencias históricas: «Si estamos en lo cierto, la estructura bíblica que el autor le dio a la obra estuvo estrechamente condicionada por el tema: la historia de una familia que empezó siendo tan hebrea como las de Abraham, Jacob y Moisés, pero que terminó siendo tan cristiana como la Sagrada Familia».

2. El sentido de un comienzo - En consonancia con el primer capítulo y como puente a la siguiente sección, la autora ofrece una magistral lección de teoría literaria que recupera argumentos de Paul Ricoeur, Frank Kermode y Umberto Eco, entre otros, y dibuja el contexto en el que García Márquez creó sus Cien años de soledad. Aquí empieza a tejer las primeras correspondencias entre la estructura y sus personajes, forma y contenido. «La finalidad de los próximos capítulos es por el contrario penetrar, con más intensidad de lo que se ha hecho hasta ahora, en los rasgos más originales de la genial estructura diseñada por García Márquez. La intención que me guía aquí es, por tanto, demostrar que, al igual que las novelas más innovadoras del siglo XX (Ulises, Mrs. Dalloway, etc.), también la del colombiano habría renovado el género narrativo y contribuido a eso que Paul Ricoeur llamó las “metamorfosis de la trama”».

3. La trama - La representación del tiempo en Cien años de soledad y el descubrimiento de tramas que coexisten: la lineal, que deja ver ciertas correspondencias bíblicas e históricas; y la atemporal, que apunta a la identidad judía de los Buendía. «Según espero evidenciar a lo largo de las próximas páginas, García Márquez no nos habría contado una historia precedida de su prehistoria, sino dos historias al mismo tiempo: la de los Buendía de Macondo, por supuesto, pero también, simultáneamente y dándole el mismo rango de importancia, la de sus ancestros judíos».

4. Los secretos de Melquíades - Capítulo de estudio intensivo del personaje de Melquíades, que «apenas ha sido explorado en tanto que personaje propiamente dicho», ya que «o bien se lo ha enfocado metaliterariamente como alter ego del autor, o bien se lo ha despachado con rapidez aludiendo a su condición de ente de fábula, completamente imaginario e imposible por eso de ser explicado racionalmente». 5. De chivos y cucarachas: Kafka en Macondo El capítulo consiste en un ejercicio de literatura comparada que contextualiza Cien años de soledad en el panorama literario de la época y las posibles influencias de James Joyce y William Faulkner, pero también de Virginia Woolf y, muy especialmente, de Franz Kafka.

Sultana Wahnón tiene el don de transmitir con entusiasmo sus descubrimientos, compartiendo los momentos ¡eureka! cuando encajan todas las piezas. El libro combina graciosamente el rigor y las argumentaciones propias de los estudiosos de la literatura con una prosa trepidante y la pasión de quien explica una visión. Así, la autora parece emular al personaje de Aureliano Babilonia mientras traducía los pergaminos de Melquíades en medio de un viento huracanado que arrasaba Macondo.



En Amazon



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pages